Ectima contagioso en ovino: guía práctica para el veterinario de campo

Ectima contagioso ovino

El ectima contagioso, también conocido como orf, es una de las enfermedades cutáneas más frecuentes en corderos y ovejas. Se trata de una patología viral altamente contagiosa y con impacto económico notable, especialmente en explotaciones extensivas o semiintensivas donde el contacto animal‑animal y la persistencia ambiental favorecen su mantenimiento endémico. Aunque generalmente cursa de forma autolimitada, las complicaciones —sobre todo en animales jóvenes— pueden traducirse en pérdidas productivas significativas.  

Nueva llamada a la acción

  1. Etiología y persistencia ambiental

El agente causal es el virus Orf, un parapoxvirus de la familia Poxviridae. Este virus presenta una resistencia ambiental extraordinaria: puede permanecer viable en costras y restos orgánicos durante meses o incluso años, lo que explica la recurrencia de brotes en las mismas explotaciones a pesar de la aparente ausencia de animales enfermos.  

Esta resistencia convierte a las costras caídas al suelo, instalaciones mal desinfectadas y materiales de manejo en puntos críticos para la reintroducción y el mantenimiento del virus. 

  1. Epidemiología y vías de transmisión

El ectima contagioso está distribuido mundialmente y se considera endémico en zonas como la Península Ibérica. La transmisión ocurre fundamentalmente por:  

Contacto directo 

  • Succión de corderos cuando las madres presentan lesiones en pezones. 
  • Juego, peleas o lamido entre animales jóvenes 

Contacto indirecto (muy relevante en campo) 

  • Comederos, bebederos, mangas, carros y herramientas contaminadas. 
  • Transmisión por personal de la explotación o veterinarios si no se utilizan EPIs adecuados.  

Nuevos hallazgos 

El virus se ha detectado en sangre y leche, incluso en animales aparentemente sanos, lo que sugiere que podrían existir más vías de transmisión de las clásicamente descritas.  

Ectima contagioso ovino

  1. Presentación clínica: lo que debe buscar el veterinario

El ectima contagioso se manifiesta mediante lesiones proliferativas típicas en la unión mucocutánea de labios y nariz. En campo, se observa una progresión clara: 

  • pápula → vesícula → pústula → costra gruesa y adherida.  
  • Formas clínicas más relevantes: 

1) Forma oral (la más frecuente en corderos) 

  • Lesiones dolorosas que dificultan la ingestión. 
  • Pérdida de peso, crecimiento retrasado, riesgo de inanición en casos severos.  

2) Forma mamaria (importante en lactaciones) 

  • Costras en pezones y ubres que impiden la lactancia. 
  • Aumento del riesgo de mastitis y abandono de crías.  

3) Forma podal 

  • Lesiones en el rodete coronario con cojera transitoria, especialmente en suelos duros o con abrasiones.  

4) Presentaciones excepcionales 

  • Lesiones en párpados, orejas o zona genital. 
  • Formas generalizadas en animales inmunodeprimidos o muy jóvenes.  
  • La mortalidad suele ser baja, pero puede alcanzar el 10% en corderos en situaciones desfavorables (escasez de leche, lesiones extensas, miasis secundarias).  
  1. Diagnóstico en campo y confirmación

Diagnóstico clínico 

Las lesiones son muy características, por lo que el diagnóstico suele ser presuntivo y basado en la observación. 

Confirmación en laboratorio (recomendada en casos graves o atípicos): 

  • PCR, actualmente la técnica más utilizada en laboratorios especializados. 
  • Microscopía electrónica e aislamiento viral en cultivos celulares.  
  • Técnicas serológicas como inmunofluorescencia, inmunodifusión y fijación del complemento. 
  • La confirmación es especialmente útil para diferenciar el ectima de otras lesiones orales o cutáneas, como estomatitis vesiculares, miasis o dermatitis necrosantes. 
  1. Impacto sanitario y productivo

Los brotes de ectima contagioso pueden provocar: 

  • Disminución significativa del crecimiento y peso al destete.  
  • Descenso en la producción láctea por lesiones mamarias. 
  • Incremento de costes de tratamiento por infecciones secundarias. 
  • Aumento del trabajo veterinario y de manejo en la explotación. 
  • Riesgo zoonótico para el personal, lo que exige protocolos de protección adecuados.  
  1. Tratamiento y manejo clínico

No existe un antiviral específico para el ectima contagioso. El objetivo del manejo es evitar complicaciones, mejorar el bienestar y reducir la duración del cuadro. 

Medidas recomendadas en campo 

1) Tratamiento sintomático: 

  • Antiinflamatorios para reducir dolor y facilitar la alimentación. 
  • Antibióticos sólo si hay infecciones bacterianas secundarias o miasis. 
  • Limpieza de lesiones con antisépticos suaves para evitar sobreinfecciones. 

2) Manejo del pasto y alimentación 

  • Ofrecer alimento fácilmente accesible, evitando forrajes muy duros que lesionen más la mucosa. 
  • Suplementar energéticamente a los animales más afectados. 

3) Atención a las ovejas lactantes: 

  • Revisar pezones y ubres; tratar o aislar en caso de lesiones severas. 
  • Facilitar el acceso de las crías a leche alternativa si es necesario. 
  • La mayoría de animales se recuperan en 3–6 semanas, salvo complicaciones.  

Ectima contagioso ovino

  1. Prevención: el pilar clave en la explotación

Dado que el virus puede sobrevivir durante largos periodos en el ambiente, las medidas preventivas son esenciales. 

7.1. Limpieza y desinfección 

Los desinfectantes más eficaces frente a parapoxvirus son: 

  • Detergentes 
  • Hipoclorito 
  • Álcalis 
  • Virkon® 
  • Glutaraldehído  
  • La desinfección debe centrarse en: 
  • Comederos 
  • Bebederos 
  • Parideras y corrales de cría 
  • Herramientas de manejo 

7.2. Control y aislamiento 

  • Aislar animales afectados durante la fase activa. 
  • Evitar la mezcla de corderos de diferentes lotes de edad. 

7.3. Medidas en personal 

Uso de guantes y EPIs al manipular animales con lesiones por su carácter zoonótico.  

7.4. Vacunación 

Las vacunas disponibles son de virus vivo, y su uso requiere precauciones: 

  • Pueden transmitir el virus a humanos. 
  • Animales recientemente vacunados pueden excretar virus durante un tiempo.  

Sin embargo, pueden ser útiles en explotaciones con: 

  • Historial de brotes recurrentes. 
  • Alta densidad de animales jóvenes. 
  • Manejo intensivo de corderos. 

Conclusiones

El ectima contagioso es una enfermedad omnipresente en la producción ovina, cuya incidencia y severidad pueden controlarse eficazmente con una combinación de diagnóstico clínico temprano, manejo adecuado, medidas estrictas de bioseguridad y un uso responsable de la vacuna en explotaciones que lo requieran. Su resistencia ambiental hace imprescindible el enfoque preventivo, especialmente en sistemas extensivos. 

Para el veterinario de campo, identificar de forma precoz las lesiones, asesorar en la gestión del brote y orientar sobre prácticas preventivas es clave para minimizar el impacto productivo y mejorar el bienestar de los animales. 

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