El Síndrome Respiratorio Bovino (SRB) se produce por diversos agentes patógenos como virus y bacterias, siendo habituales los casos de infecciones mixtas. Dentro de este conjunto de microorganismos, Mycoplasma bovis sobresale por sus particularidades específicas entre las cuales destaca su dificultad de curación. Repasamos aquí las ventajas de Zeleris desde el punto de vista de su comodidad de uso y sus resultados en campo en Síndrome Respiratorio Bovino con Mycoplasma bovis implicado, con una tasa de curación del 84%
Este microorganismo se distingue por carecer de pared celular, poseer un genoma reducido y presentar requerimientos nutricionales complejos. Con un tamaño que lo sitúa entre virus y bacterias convencionales, constituye una de las formas de vida autónoma más simples. La prevalencia de M. bovis en países europeos está entre el 13% y el 50%, con prevalencia más baja en explotaciones que no mezclan diferentes orígenes de animales, pero típicamente muy alta en explotaciones de cebo que mezclan animales multiorigen. En un estudio realizado en España, M. bovis afectaba al 20% de los animales afectados por SRB.
M. bovis puede encontrarse en diferentes formas de enfermedad, como conjuntivitis, otitis, neumonía, artritis y mastitis. Sin embargo, la mayoría de los diagnósticos han sido asociados con el Síndrome Respiratorio Bovino, presentándose normalmente como enfermedad respiratoria crónica, con duración prolongada de la fiebre, alto porcentaje de recaídas, y casos típicos de artritis y otitis.
Es un germen muy contagioso, que se transmite principalmente por aerosoles, aunque también puede hacerlo a través de la leche en terneros, el semen en inseminación artificial, o incluso a través de la cama. La morbilidad puede alcanzar el 35%, y la mortalidad del 5 al 10% o incluso mayor. Los animales infectados pueden convertirse en portadores asintomáticos, perpetuando la infección en la explotación.
Algunas de las características que hacen que M. bovis sea un patógeno con peores tasas de curación y difícil de eliminar de las explotaciones son su evasión de la respuesta inmune y la baja respuesta a algunos antibióticos. Este microorganismo evade la respuesta inmune por su interferencia con aspectos del funcionamiento del sistema inmune como la opsonización y la fagocitosis, y también por su capacidad de formar biofilm. Además, crece lentamente y se acantona en diferentes órganos además del pulmón, como las articulaciones. La baja respuesta a antibióticos de M. bovis se explica no sólo por su resistencia a muchos de ellos, sino también por su capacidad de formar lesiones caseonecróticas que dificultan la penetración de los fármacos. En cuanto a su capacidad de resistencia, se observa en varios estudios una tendencia a pérdida de sensibilidad, manifestada por CMIs cada vez más altas en muchos antibióticos, en particular los macrólidos, con CMIs actuales de >64 µg/mL.
A diferencia de otros antibióticos, las CMIs del florfenicol se mantienen bajas y estables a lo largo de los años, alrededor de 4 µg/mL. La prevalencia de M. bovis resistente al florfenicol permanece relativamente baja y no se ha incrementado significativamente durante los últimos 30 años en Europa. En cuanto a la eficacia clínica del florfenicol, varios estudios han mostrado altas tasas de curación a día 3-5: de 80,6% a 97,7%. Las tasas de curación a día 14 son más variables entre estudios: de 60,2% a 100%.
Por otro lado, el meloxicam es un antiinflamatorio del grupo de inhibidores preferentes de la COX – 2, por lo que presenta un perfil óptimo de seguridad en comparación con otros AINES.
Zeleris es la única combinación de florfenicol y meloxicam en la que las concentraciones de ambos productos están ajustadas para establecer la dosis de 1 mililitro para cada 10 kg, por vía subcutánea. Esta es una dosis fácil de recordar y calcular, y constituye un volumen bajo de inyección: 10 ml de Zeleris están adaptados para tratar el SRB en un animal de 100 kg, con una duración del efecto de ambas moléculas de 72 horas.
Otra característica interesante de Zeleris es que es 3 a 4 veces más jeringable que un producto con florfenicol y flunixin a 25°C y a 4°C, según un estudio realizado con agujas de 1,2 mm de diámetro lo cual facilita un mejor cumplimiento del tratamiento.
A la hora de tener un estándar de las tasas de curación de referencia consideradas como normales en el tratamiento del Síndrome Respiratorio Bovino, podemos tener en cuenta los resultados de un metaanálisis de 39 estudios de ensayos clínicos aleatorizados con controles negativos (DeDonder et al., 2014), en el que se logró una mediana de 71% de tasa de curación, con una dispersión de resultados en diferentes estudios desde 50% hasta 95%.
Para el registro de Zeleris con la indicación Mycoplasma bovis se realizó un estudio multicéntrico, ciego y aleatorizado con el objetivo de comparar la eficacia y seguridad de Zeleris en 5 explotaciones diferentes (ternera blanca, cebo y granja de leche) en 3 países diferentes (Dinamarca, Países Bajos y Hungría) con más del 40% de los terneros seropositivos a M. bovis en el momento de inclusión.
Las tasas de curación clínica a día 7 de los animales fueron altas, siendo del 88% en el total de animales y del 84% en los animales positivos a Mycoplasma bovis por PCR.
Figura. Tasas de curación a día 7 de todos los animales y de los positivos a Mycoplasma bovis por PCR en el estudio de registro de Zeleris
[1] Datos de estudio de registro de Zeleris (estudio 1911)